Untitled, 1957, Franz Kline
Elizabeth Rose no lo puede creer,
hunde la cabeza entre las manos.
Ha sido un lunes negro para Elizabeth Rose.
No sale de su asombro,
de su perplejidad ni de su burbuja.
Vaciará la caja de ansiolíticos
porque el mundo se le fue de control.
La acción de Lehman Brothers
se desplomó sin red en la rueda bursátil.
Vale menos que una gorra de béisbol con su
logo.
No te engañes, Elizabeth Rose, no te
sorprendas.
Mirando
trastornada una pizarra,
con el sistema nervioso desbocado,
enredado en el hilo de una cotización.
El pulso acelerado, las pupilas clavadas
en el comportamiento impasible de los números.
La confianza del especulador es un activo
volátil.
Un imprevisto soplo y el castillo (de naipes)
tambalea, tiembla y se desbarata y no para de
temblar
hasta caer.
Como cae Lehman Brothers.
Elizabeth Rose, ya no te quieren.
Nada era sólido en tu sólido recinto.
Caída. Colapso. Crack.
Y tu cabeza entra en terapia intensiva.
¿Y si hubieras salido a tomar aire,
a contemplar trepada,
al tobogán más alto de este parque,
el paisaje completo desde arriba?
(Incluido en Rehenes, inédito)
(Incluido en Rehenes, inédito)




